La instalación de la señalización en el medio rural

Lunes, Diciembre 12, 2016

Cuando pensamos en la señalización interpretativa, nos viene a la cabeza la elaboración de contenidos de un panel, su diseño gráfico, la impresión o el montaje de propia estructura que conforma el panel. Sin embargo, muchas veces pasamos por alto un aspecto muy importante en el proceso y que, si no se realiza con cuidado, nos puede arruinar todo el trabajo anterior: la colocación.

Por ello, a la hora de colocar en el medio natural un poste o un panel de madera que forma parte de la señalización vertical de cualquier tipo de ruta, necesitamos tener en cuenta factores como:

.La clase de madera: el suministrador de la madera deberá certificar que es madera tratada de Clase IV, la que nos garantiza la mayor protección frente a los diferentes patógenos.

.El tipo de terreno: es fundamental que el terreno esté bien drenado para asegurarnos la máxima duración de la madera, si no es así, deberemos crear un pequeño drenaje en la base con grava para evitar el exceso de humedad.

.La climatología: es importante tener en cuenta a la hora de la colocación, las temperaturas a la que se realiza ya que temperaturas inferiores a los -1º y -2º pueden causar que el hormigón utilizado no fragüe y se quede como arena haciendo inservible nuestro trabajo.

.El ámbito de la colocación: es otro factor a tener en cuenta sobre todo cuando  realizamos el trabajo en zonas ganaderas o agrícolas.

El ganado utilizará nuestra señalización como rascador y si no tomamos las precauciones pertinentes, ésta acabará tumbada o rota. Siempre que sea posible, se colocarán las balizas en zonas inaccesibles o al menos incomodas para los animales y también, es necesario duplicar el tamaño de la base de sujeción.

En cuanto a las zonas agrícolas, tenemos que tener en cuenta que la maquinaria agrícola (tractores, remolques, cosechadoras…) necesita espacio suficiente para maniobrar.

PROTOCOLO A SEGUIR PARA UNA INSTALACION CORRECTA.

1º Realización del hoyo de un tamaño adecuado a la altura del soporte y a las condiciones externas a las que va estar sometido.

2º Vertido en el fondo con un espesor medio de 10 cm de grava, para la realización del drenaje.

3º Preparación del poste (en el caso de la madera) clavándole unas puntas de 100 mm en las cuatro caras que impidan que se deslice verticalmente.

5º Preparación de los tirantes con tabla de madera y estacas para realizar el aplomo. Cuando se trata de soportes de hasta 1.5 m, serían suficiente dos unidades de tirantes, para soportes mayores, pondríamos 4 unidades.

6º Aplomado del mismo sobre la base de grava.

7º Vertido de hormigón dejando siempre los últimos 10 cm para posterior relleno con tierra vegetal.

8º Relleno con tierra vegetal de los últimos 10 cm y resiembra de la zona, si fuese necesario.

 

José Luis Sáenz Soto. Ingeniero Técnico Agrícola. Hidrojardín Rioja 2000. S.L.