El parque de La Grajera de Logroño, un espacio natural protegido, público, vigilado y correctamente señalizado

Domingo, Enero 15, 2017

A tan sólo cinco kilómetros  del centro de Logroño se encuentra el Parque de La Grajera. De propiedad municipal, alberga un humedal  con una superficie total (sin incluir el campo de golf) de más de 50 Has. y con una lámina de agua de 37 Has. Es un refugio de flora y fauna y, por ello, es un espacio natural protegido.

Su uso público y social  permite que sea accesible a  todas las personas sin distinción. En el parque se pueden llevar a cabo actividades de todo tipo: didácticas de aprendizaje de flora y fauna y participando en el aula didáctica existente; de observación de los animales en los miradores  instalados al efecto; sociales, como lugar de reunión dónde pasar un buen rato al aire libre, disfrutando de columpios, zonas de picnic y de los asadores en las épocas permitidas; deportivas, disfrutando de los itinerarios propuestos para realizar paseos, practicar running o andar en bicicleta y científicas, relativas a la investigación sobre la flora y la fauna del espacio natural protegido.

Si el parque presenta tan buen estado en la actualidad es porque hace más de 25 años el Ayuntamiento de la ciudad se preocupó de crear la figura del guarda del parque, persona encargada del mantenimiento y vigilancia del espacio.  Hace ya más de diez años,  se incorporó un nuevo guarda y, entre ambos, se han encargado de enseñar a los visitantes a  respetar y conservar la naturaleza en este rincón tan bello.

La señalización existente en el parque nos describe por medio de ilustraciones lo que debemos y no debemos hacer para  que este espacio natural se mantenga  en perfecto estado; otros paneles nos muestran, también por medio de ilustraciones,  la flora y la fauna existente. Otro tipo de señalización nos describe  los diez itinerarios y sendas existentes en el parque. Hay también paneles que nos muestran el origen y la historia del lugar  y otros que nos hablan del Camino de Santiago,  por el que se accede hasta el parque y que lo atraviesa en su discurrir. La señalización aunque correcta, necesita  una nueva imagen y actualizarse en cuanto a materiales y técnicas desarrolladas en los últimos años.

En resumen, es éste un parque periurbano bien conservado que permite a los logroñeses disfrutar  de la naturaleza accediendo hasta él mediante un agradable paseo a pie.

José María Elías Pastor